14 de juliol de 2012

"QUE SE JODAN..."

No encuentro muchas palabras para valorar lo que desde el PP y por boca de su presidente anunciaron el pasado 11 de junio del 2.012. Las busco pero no las encuentro, solo encuentro indignación por, tampoco encuentro calificativo, estos que aplauden ese vergonzoso anuncio de medidas de la política económica española, unas medidas que no a todos nos llegan de sorpresa y que además seguimos creyendo que todo no ha terminado, que estos impresentables seguirán realizando más recortes, eso sí, a los trabajadores o ya podemos decir, a los de clases medias y bajas, mientras que a las clases altas o grandes fortunas les perdonamos los impuestos, "pobres ricos", CiU les quita el impuesto de sucesiones y el PP deja que los que defraudan escondiendo el dinero puedan blanquearlo por menos de lo que a un trabajador le cuesta el IRPF de su nómina y eso contando que tenga nómina, hace un año hablábamos de mileuristas, hoy solo se pide tener trabajo.


Pero además, tras el anuncio de este desastre económico para el país, sus compañeros de partido le aplauden como si de un héroe se tratara, un héroe que decía tener la receta para salir de la crisis y que ahora dice seguir las pautas marcadas por Alemania en sus políticas de recortes, porque debemos realizar el esfuerzo para salvar a los bancos, unos bancos que nos han metido en esta situación de crisis y que se han llevado grandes indemnizaciones, pero que tenemos que ayudar para que puedan quitarles el piso a los que no puedan pagar la hipoteca, porque quien no pueda pagar la hipoteca no tiene ayuda, el banco sí.

Después de que nos bajen los sueldos, nos quiten una paga extra, debamos pagar un 10% más por las medicinas o el copago de las prótesis, nos suban el IVA un 3%, que en algunas cosas subirá un 13%, después de todo esto y lo que ya teníamos como los recorte de educación o Salud, que tanto CiU como el PP han realizado, recuerdo la frase cuando la selección ganó la Eurocopa “Orgullo de ser español” ¿Orgullo?, me queda irme del país o que mi país se vaya de esa España comprometida con los bancos y las grandes fortunas, pero resulta que en Catalunya también he de pagar todavía más por ser catalán, porque aquí aún pagamos un euro más por receta, otro orgullo.

Por todo ello, cuando pienso en ¿qué decir?, no lo sé, solo siento impotencia y vergüenza, impotencia por que tienen la mayoría absoluta y pueden hacer los que les de la gana, perdón, lo que le manden desde Alemania y vergüenza al grito de “qué se jodan”.